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No obstante, como matiza Guillermo Wolff, otro de los investigadores de Repsol, “las compañías petroleras pueden incorporar aditivos a los combustibles con el objetivo de mejorar ciertas características y aportar un nivel de calidad extra”. A juicio de Wolff, en el futuro los combustibles evolucionarán para dar respuesta básicamente a dos objetivos: " reducir las emisiones de CO2 y gases de efecto invernadero y asegurar el suministro energético en los próximos años".
Desde el Laboratorio de Asfalto de Repsol, la multinacional también contribuye a desarrollar productos más eficientes y sostenibles. En este sentido, la compañía trabaja en materiales de baja temperatura. Gracias a estos materiales se obtiene un ahorro de más del 25% de la energía consumida en la fabricación de la mezcla de asfalto y un ahorro en la emisión de CO2, estimado en 4 toneladas por kilómetro de carretera.
Asimismo, el Laboratorio trabaja en el diseño de carreteras más eficientes desde el punto de vista ecológico, incorporando subproductos considerados residuales en sus industrias, como el caucho procedente de neumáticos usados.
Otro de los proyectos significativos que desarrolla Repsol es la auto-reparación de carreteras. La compañía investiga procesos que permitan a las vías recomponer sus propias averías y desperfectos. "Trabajamos para que las carreteras puedan hacer lo mismo que el cuerpo humano: auto-reparar sus heridas", asegura el investigador Antonio Páez.
NANOMATERIALES VERDES
Para contribuir al desarrollo de un sistema productivo más respetuoso con el medio ambiente, la utilización de la nanotecnología es imprescindible. Un campo de las ciencias aplicadas que está ayudando a la elaboración de productos químicos más sostenibles.
Según Claudio Fernández, director de la compañía Tecnan, ubicada al norte de España, en la provincia de Navarra, el uso de materias primas de tamaño nano, en sustitución de las de tamaño micro o mayores, representa una solución atractiva desde un punto de vista medioambiental. La razón que esgrime el responsable de Tecnan es que “disminuye el consumo en masa de materias primas, aumenta la eficacia de las reacciones químicas en las que interviene, y reduce el consumo energético y la generación de subproductos”.
Pero hay otros argumentos: las aplicaciones de las nanopartículas tienen como característica común alargar la vida útil de los materiales, dotándolos de mejores propiedades fisico-químicas que contribuyen a incrementar su durabilidad. Un claro ejemplo es el uso de nanopartículas en la industria de productos poliméricos, elastoméricos o cerámicos. A juicio del responsable de Tecnan, "la promoción de este tipo de aplicaciones tiene un elevado interés medioambiental, debido a que una de las principales problemáticas de estos materiales radica en la dificultad que pueden presentar para su recogida y reciclado". Un inconveniente que con la nanotecnología se atenúa.

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