Convertir un signo de envejecimiento en un atractivo es la idea de la joven empresa española Asturiana de Laminados. La alta estabilidad de su técnica permite someter este tipo de zinc a cualquiera de los procesos industriales necesarios en la fabricación de cubiertas de edificios y otros elementos arquitectónicos para la recogida del agua de lluvia.
Este zinc oscuro o prepatinado surge del procedimiento de generar ya en fábrica, y a través de una serie de procesos químicos no dañinos para el medio ambiente, la pátina de óxido de zinc que acabaría protegiendo al metal después de décadas bajo el cielo.
Para lograr el aspecto natural del zinc envejecido, un colorímetro mide constantemente distintos parámetros relacionados con el color de la lámina de zinc que está recibiendo tratamiento químico. En cuanto la máquina detecta una pequeña variación de tonalidad, lo comunica al sistema de tratamiento químico, que se adapta a las características de ese tramo de lámina de zinc para que su apariencia se corresponda con el tono deseado. La necesidad de medir el color se debe a que las numerosas variaciones en el proceso de laminación pueden afectar al proceso químico de prepatinado, entre ellas, la propia rugosidad de la chapa.
Hasta ahora, la empresa española ha logrado distintas gamas de gris y negro, y espera conseguir tonalidades rojizas y verdosas, a fin de ‘vestir’ edificios en todo el mundo.
SINC

Convertir un signo de envejecimiento en un atractivo es la idea de la joven empresa española Asturiana de Laminados. La alta estabilidad de su técnica permite someter este tipo de zinc a cualquiera de los procesos industriales necesarios en la fabricación de cubiertas de edificios y otros elementos arquitectónicos para la recogida del agua de lluvia.
Este zinc oscuro o prepatinado surge del procedimiento de generar ya en fábrica, y a través de una serie de procesos químicos no dañinos para el medio ambiente, la pátina de óxido de zinc que acabaría protegiendo al metal después de décadas bajo el cielo.
Para lograr el aspecto natural del zinc envejecido, un colorímetro mide constantemente distintos parámetros relacionados con el color de la lámina de zinc que está recibiendo tratamiento químico. En cuanto la máquina detecta una pequeña variación de tonalidad, lo comunica al sistema de tratamiento químico, que se adapta a las características de ese tramo de lámina de zinc para que su apariencia se corresponda con el tono deseado. La necesidad de medir el color se debe a que las numerosas variaciones en el proceso de laminación pueden afectar al proceso químico de prepatinado, entre ellas, la propia rugosidad de la chapa.
Hasta ahora, la empresa española ha logrado distintas gamas de gris y negro, y espera conseguir tonalidades rojizas y verdosas, a fin de ‘vestir’ edificios en todo el mundo.
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Convertir un signo de envejecimiento en un atractivo es la idea de la joven empresa española Asturiana de Laminados. La alta estabilidad de su técnica permite someter este tipo de zinc a cualquiera de los procesos industriales necesarios en la fabricación de cubiertas de edificios y otros elementos arquitectónicos para la recogida del agua de lluvia.
Este zinc oscuro o prepatinado surge del procedimiento de generar ya en fábrica, y a través de una serie de procesos químicos no dañinos para el medio ambiente, la pátina de óxido de zinc que acabaría protegiendo al metal después de décadas bajo el cielo.
Para lograr el aspecto natural del zinc envejecido, un colorímetro mide constantemente distintos parámetros relacionados con el color de la lámina de zinc que está recibiendo tratamiento químico. En cuanto la máquina detecta una pequeña variación de tonalidad, lo comunica al sistema de tratamiento químico, que se adapta a las características de ese tramo de lámina de zinc para que su apariencia se corresponda con el tono deseado. La necesidad de medir el color se debe a que las numerosas variaciones en el proceso de laminación pueden afectar al proceso químico de prepatinado, entre ellas, la propia rugosidad de la chapa.
Hasta ahora, la empresa española ha logrado distintas gamas de gris y negro, y espera conseguir tonalidades rojizas y verdosas, a fin de ‘vestir’ edificios en todo el mundo.
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