Buscar

Inicio  | Especiales
<< Volver


 


La atención sanitaria en el siglo XXI: personalizando la asistencia sanitaria

Gracias al conocimiento del genoma humano, de las variaciones genéticas, de la genómica y la farmacogenómica, de la bioinformática y de otras especialidades científicas se ha conseguido obtener un conocimiento más amplio de la complejidad de las enfermedades.


La medicina personalizada nace con el objetivo de mejorar la eficacia médica para cada paciente y eliminar o disminuir los efectos secundarios de terapias más generalistas. De esta manera, la esperanza que se ha depositado en la medicina personalizada radica en cumplir con la promesa de administrar el tratamiento correcto a cada paciente.


En respuesta, la compañía española Indra, por ejemplo, está participando en proyectos de investigación en los que se analiza cómo el software que recoge las Historias Clínicas Electrónicas (ICE) podría reunir toda la información relevante, incluido el perfil genético del paciente, para diseñar un diagnóstico o tratamiento en concreto. La compañía también ha iniciado una investigación sobre medicina personalizada, comenzando con un proyecto de oncología que analiza las muestras y los datos de 1.000 pacientes que padecen dos tipos de cáncer.

 

Por su parte, Vivia Biotech ha desarrollado una tecnología que evalúa las combinaciones más populares de fármacos para tratar las neoplasias hematológicas (leucemias, linfomas y mielomas). “En las neoplasias hematológicas, el médico siempre prescribe un cóctel de fármacos para tratar al paciente, pero no existe nada en el mercado que prediga cómo responderán los pacientes a estos cuatro o cinco fármacos”, señala Juan Ballesteros, director científico. “Somos los primeros en hacerlo”.

 

La tecnología de la compañía, denominada ExviTech consiste en una plataforma capaz de analizar rápidamente miles de muestras biológicas (como muestras de sangre en combinación con medicaciones) en 48 horas. En el caso de las neoplasias hematológicas, Vivia Biotech ha utilizado los 18 protocolos de medicamentos más populares actualmente en uso. La sangre del paciente se trata con cada una de las combinaciones de medicamentos y se clasifica en función del número de células tumorales que destruye ese protocolo.


Según Ballesteros, “Nuestra esperanza no es curar la enfermedad, sino que se convierta en crónica, encontrando rápidamente los fármacos adecuados que destruyan el mayor número de células tumorales”.

El sistema está en fase de validación en España y en el Reino Unido.


Los resultados, todavía sin publicar, son positivos, y una administración sanitaria autonómica de España se ha comprometido a iniciar un proyecto piloto para todas las neoplasias hematológicas diagnosticadas. Aunque una prueba así podría costar unos 760 euros, el ahorro podría ascender a decenas de miles de euros al evitar la prescripción de fármacos costosos e innecesarios. Su rentabilidad también se evaluará en el marco de su colaboración con la agencia sanitaria y Vivia Biotech espera que las pruebas estén en el mercado en 2012.

 

AB-Biotics, con sede en Barcelona, también ha desarrollado una tecnología para determinar la respuesta de un paciente dado a los fármacos, y se ha centrado en los más utilizados para tratar enfermedades psiquiátricas y neurológicas.

 

Un chip de ADN denominado Neurofarmagen analiza la saliva del paciente para determinar la existencia de variaciones genéticas, publicadas en la literatura científica o determinadas en el laboratorio de la compañía, que indica la respuesta ante diferentes fármacos. “Algunas de las variaciones tienen que ver con el metabolismo del fármaco o con el agente terapéutico, o con el propio metabolismo del paciente que puede afectar a la ingesta y procesamiento de ese fármaco”, señala el Director general Miquel Ángel Bonachera.

 

La compañía lanzó su primer producto, Neurofarmagen, en 2010, usado para la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la epilepsia. Otros productos son Neurofarmagen Epilepsy y Neurofarmagen ADHD. Debido al éxito cosechado en España, AB-Biotics está ultimando un plan para vender estos productos en el exterior, dirigiéndose en primer lugar al mercado estadounidense.

 



1| 2

Enviar a un amigoFacebookLinkedIn
"La tecnología de determinación de los grupos de sangre de Progenika puede distinguir entre las variantes más desconocidas para garantizar que los pacientes reciben una sangre perfectamente compatible." Recursos

AB-Biotics
BlackBio
Indra
Oryzon Genomics
Progenika
Reig Jofré Group
Vivia Biotech


 


La atención sanitaria en el siglo XXI: personalizando la asistencia sanitaria

Gracias al conocimiento del genoma humano, de las variaciones genéticas, de la genómica y la farmacogenómica, de la bioinformática y de otras especialidades científicas se ha conseguido obtener un conocimiento más amplio de la complejidad de las enfermedades.


La medicina personalizada nace con el objetivo de mejorar la eficacia médica para cada paciente y eliminar o disminuir los efectos secundarios de terapias más generalistas. De esta manera, la esperanza que se ha depositado en la medicina personalizada radica en cumplir con la promesa de administrar el tratamiento correcto a cada paciente.


En respuesta, la compañía española Indra, por ejemplo, está participando en proyectos de investigación en los que se analiza cómo el software que recoge las Historias Clínicas Electrónicas (ICE) podría reunir toda la información relevante, incluido el perfil genético del paciente, para diseñar un diagnóstico o tratamiento en concreto. La compañía también ha iniciado una investigación sobre medicina personalizada, comenzando con un proyecto de oncología que analiza las muestras y los datos de 1.000 pacientes que padecen dos tipos de cáncer.

 

Por su parte, Vivia Biotech ha desarrollado una tecnología que evalúa las combinaciones más populares de fármacos para tratar las neoplasias hematológicas (leucemias, linfomas y mielomas). “En las neoplasias hematológicas, el médico siempre prescribe un cóctel de fármacos para tratar al paciente, pero no existe nada en el mercado que prediga cómo responderán los pacientes a estos cuatro o cinco fármacos”, señala Juan Ballesteros, director científico. “Somos los primeros en hacerlo”.

 

La tecnología de la compañía, denominada ExviTech consiste en una plataforma capaz de analizar rápidamente miles de muestras biológicas (como muestras de sangre en combinación con medicaciones) en 48 horas. En el caso de las neoplasias hematológicas, Vivia Biotech ha utilizado los 18 protocolos de medicamentos más populares actualmente en uso. La sangre del paciente se trata con cada una de las combinaciones de medicamentos y se clasifica en función del número de células tumorales que destruye ese protocolo.


Según Ballesteros, “Nuestra esperanza no es curar la enfermedad, sino que se convierta en crónica, encontrando rápidamente los fármacos adecuados que destruyan el mayor número de células tumorales”.

El sistema está en fase de validación en España y en el Reino Unido.


Los resultados, todavía sin publicar, son positivos, y una administración sanitaria autonómica de España se ha comprometido a iniciar un proyecto piloto para todas las neoplasias hematológicas diagnosticadas. Aunque una prueba así podría costar unos 760 euros, el ahorro podría ascender a decenas de miles de euros al evitar la prescripción de fármacos costosos e innecesarios. Su rentabilidad también se evaluará en el marco de su colaboración con la agencia sanitaria y Vivia Biotech espera que las pruebas estén en el mercado en 2012.

 

AB-Biotics, con sede en Barcelona, también ha desarrollado una tecnología para determinar la respuesta de un paciente dado a los fármacos, y se ha centrado en los más utilizados para tratar enfermedades psiquiátricas y neurológicas.

 

Un chip de ADN denominado Neurofarmagen analiza la saliva del paciente para determinar la existencia de variaciones genéticas, publicadas en la literatura científica o determinadas en el laboratorio de la compañía, que indica la respuesta ante diferentes fármacos. “Algunas de las variaciones tienen que ver con el metabolismo del fármaco o con el agente terapéutico, o con el propio metabolismo del paciente que puede afectar a la ingesta y procesamiento de ese fármaco”, señala el Director general Miquel Ángel Bonachera.

 

La compañía lanzó su primer producto, Neurofarmagen, en 2010, usado para la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la epilepsia. Otros productos son Neurofarmagen Epilepsy y Neurofarmagen ADHD. Debido al éxito cosechado en España, AB-Biotics está ultimando un plan para vender estos productos en el exterior, dirigiéndose en primer lugar al mercado estadounidense.

 



Recursos

Newsletter

Toda la actualidad tecnológica española en su correo electrónico

Subscríbase
Technology review
© ICEX 2010 Aviso legal  |  Política de Privacidad Fondos Feder