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Hay empresas que a lo largo de su recorrido histórico han sido capaces de multiplicar y diversificar sus actividades sin mermar en calidad. Este paradigma se encuentra en compañías como Sener, una firma creada en Bilbao, al noreste de España, a mediados de los años 50, que le ha plantado cara a todo tipo de proyectos en el sector industrial, siderúrgico, químico, petroquímico, de obra civil, aeroespacial, termosolar e incluso médico.
La diversificación ha sido en Sener un elemento de distinción respecto a otras compañías de ingeniería: ha hecho posible el trasvase de conocimiento y de tecnologías entre distintas áreas, y paralelamente ha conseguido fomentar la innovación y aportar valor añadido en todos sus trabajos.
Prueba de ello es que los sistemas de apunte desarrollados en el sector espacial para el guiado y navegación de satélites se utilizan en las plantas solares diseñadas por Sener, entre ellas la de Gemasolar.
"La experiencia en el sector espacial ha mejorado sustancialmente el rendimiento de esta planta, compuesta por un campo solar de 2.650 heliostatos (espejos planos) que ocupan aproximadamente 185 hectáreas. Los espejos son capaces de recoger la radiación del sol con enorme precisión en un receptor, situado en lo alto de una torre, por el que circulan sales fundidas. Éstas a su vez van desde un tanque de sales frías hasta el receptor, donde se calientan hasta alcanzar 565ºC y bajan así al intercambiador de calor para generar vapor de agua. En momentos de sobre-energía, en los que la radiación calórica recibida es más que suficiente para cubrir la demanda de la turbina, parte de esas sales se almacena en un tanque caliente capaz de conservar el calor durante 15 horas", explica Pilar García, directora de comunicación de Sener.
El proyecto Gemasolar se ha convertido en un hito mundial por su innovación, excelencia y sostenibilidad, ya que puede suministrar energía sin interrupción durante un día completo, gracias al sistema de almacenamiento térmico en sales fundidas.
Con sólo 19.9 MW de potencia, Gemasolar produce 110 GW/h al año, suministrando electricidad capaz de abastecer a más de 27.500 hogares. Esta energía equivale a la que se obtendría en una planta de carbón consumiendo 38.000 toneladas métricas de lignito.
Según Pilar García, "Gemasolar supone una revolución en el sector de la energía solar por concentración, porque hace de ésta una energía gestionable, capaz de suministrar electricidad en función de la demanda".
Además, al tratarse de la primera planta del mundo a escala comercial que aplica la tecnología de torre central y receptor de sales fundidas, significa "un paso inicial para la estandarización de esta tecnología, lo que supondrá una reducción real en los costes de inversión en plantas solares".
El complejo se halla ubicado al sur de España, en la localidad de Fuentes de Andalucía, en la provincia de Sevilla. Pertenece a la empresa Torresol Energy, una joint venture entre el grupo Sener y Masdar, la compañía de energía de Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos).
Además de la experiencia en el desarrollo de plantas termosolares, Sener ha llevado a cabo proyectos en plantas de generación eléctrica de ciclo combinado en Argentina, México y Venezuela; regasificación de gas licuado en Holanda, donde se está construyendo, de la mano de un consorcio internacional, uno de los complejos más grandes de Europa, el Gate Terminal de Roterdam; energía nuclear en Estados Unidos y España, además de otros trabajos de biocombustibles, refino, química, petroquímica y plásticos.

Planta Gemasolar. Foto: Sener
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