El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón lidera un proyecto que desarrolla un material sustituto polietileno, material empleado en la agricultura. Dicho material se utiliza para cubrir el suelo, reduciendo la cantidad de riego necesaria y las malas hierbas, pero tiene un efecto altamente contaminante y tarda cientos de años en degradarse.
El proyecto tiene como objetivo el desarrollo de un material biodegradable a partir del almidón de la fécula de patata, y cuenta con la colaboración de Utebo, empresa zaragozana que ya fabrica plástico biodegradable a partir de patatas, pero aplicado a la elaboración de bolsas de plástico y que ahora lo está desarrollando para su uso en agricultura.
Las características del nuevo biomaterial permiten su uso para la protección de cultivos, al igual que el polietileno, pero cuenta con una ventaja: después de su uso, se descompone bajo el efecto de los microorganismos del suelo y se elimina naturalmente sin necesidad de intervención humana. El compost originado a partir de los residuos del bioplástico de patata, puede llegar a servir como abono para los cultivos.

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón lidera un proyecto que desarrolla un material sustituto polietileno, material empleado en la agricultura. Dicho material se utiliza para cubrir el suelo, reduciendo la cantidad de riego necesaria y las malas hierbas, pero tiene un efecto altamente contaminante y tarda cientos de años en degradarse.
El proyecto tiene como objetivo el desarrollo de un material biodegradable a partir del almidón de la fécula de patata, y cuenta con la colaboración de Utebo, empresa zaragozana que ya fabrica plástico biodegradable a partir de patatas, pero aplicado a la elaboración de bolsas de plástico y que ahora lo está desarrollando para su uso en agricultura.
Las características del nuevo biomaterial permiten su uso para la protección de cultivos, al igual que el polietileno, pero cuenta con una ventaja: después de su uso, se descompone bajo el efecto de los microorganismos del suelo y se elimina naturalmente sin necesidad de intervención humana. El compost originado a partir de los residuos del bioplástico de patata, puede llegar a servir como abono para los cultivos.
El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón lidera un proyecto que desarrolla un material sustituto polietileno, material empleado en la agricultura. Dicho material se utiliza para cubrir el suelo, reduciendo la cantidad de riego necesaria y las malas hierbas, pero tiene un efecto altamente contaminante y tarda cientos de años en degradarse.
El proyecto tiene como objetivo el desarrollo de un material biodegradable a partir del almidón de la fécula de patata, y cuenta con la colaboración de Utebo, empresa zaragozana que ya fabrica plástico biodegradable a partir de patatas, pero aplicado a la elaboración de bolsas de plástico y que ahora lo está desarrollando para su uso en agricultura.
Las características del nuevo biomaterial permiten su uso para la protección de cultivos, al igual que el polietileno, pero cuenta con una ventaja: después de su uso, se descompone bajo el efecto de los microorganismos del suelo y se elimina naturalmente sin necesidad de intervención humana. El compost originado a partir de los residuos del bioplástico de patata, puede llegar a servir como abono para los cultivos.