España y Portugal cuentan desde el día 17 de julio con un nuevo centro científico de vanguardia a nivel europeo: el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL). El INL es una iniciativa hispano-lusa para situar a ambos países en el liderazgo de la nanotecnología o ciencia de lo minúsculo, una disciplina cada vez más amplia y con muchas aplicaciones en la fabricación de componentes microscópicos para la industria, la medicina y las telecomunicaciones. Los inicios de esta singular instalación se remontan a la XXI Cumbre Luso-Española de noviembre de 2005, cuando los gobiernos de ambos países acordaron poner en marcha el proyecto.
La inversión prevista para la puesta en marcha del INL, cuyo campus contará con 47.000 metros cuadrados y en el que trabajarán más de 200 investigadores internacionales, asciende a 106 millones de euros, que serán financiados por los gobiernos portugués y español y por el Fondo FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).
Este nuevo centro de referencia científica se dedicará al desarrollo de proyectos de I+D en estrecha colaboración con universidades, centros de investigación y empresas que realicen sus actividades en el ámbito de la nanotecnología. En concreto, el INL desarrollará sus actividades en las áreas de nanomedicina, medioambiente y control alimentario, nanoelectrónica y, por último, nanoequipamiento y maquinaria.

España y Portugal cuentan desde el día 17 de julio con un nuevo centro científico de vanguardia a nivel europeo: el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL). El INL es una iniciativa hispano-lusa para situar a ambos países en el liderazgo de la nanotecnología o ciencia de lo minúsculo, una disciplina cada vez más amplia y con muchas aplicaciones en la fabricación de componentes microscópicos para la industria, la medicina y las telecomunicaciones. Los inicios de esta singular instalación se remontan a la XXI Cumbre Luso-Española de noviembre de 2005, cuando los gobiernos de ambos países acordaron poner en marcha el proyecto.
La inversión prevista para la puesta en marcha del INL, cuyo campus contará con 47.000 metros cuadrados y en el que trabajarán más de 200 investigadores internacionales, asciende a 106 millones de euros, que serán financiados por los gobiernos portugués y español y por el Fondo FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).
Este nuevo centro de referencia científica se dedicará al desarrollo de proyectos de I+D en estrecha colaboración con universidades, centros de investigación y empresas que realicen sus actividades en el ámbito de la nanotecnología. En concreto, el INL desarrollará sus actividades en las áreas de nanomedicina, medioambiente y control alimentario, nanoelectrónica y, por último, nanoequipamiento y maquinaria.
España y Portugal cuentan desde el día 17 de julio con un nuevo centro científico de vanguardia a nivel europeo: el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL). El INL es una iniciativa hispano-lusa para situar a ambos países en el liderazgo de la nanotecnología o ciencia de lo minúsculo, una disciplina cada vez más amplia y con muchas aplicaciones en la fabricación de componentes microscópicos para la industria, la medicina y las telecomunicaciones. Los inicios de esta singular instalación se remontan a la XXI Cumbre Luso-Española de noviembre de 2005, cuando los gobiernos de ambos países acordaron poner en marcha el proyecto.
La inversión prevista para la puesta en marcha del INL, cuyo campus contará con 47.000 metros cuadrados y en el que trabajarán más de 200 investigadores internacionales, asciende a 106 millones de euros, que serán financiados por los gobiernos portugués y español y por el Fondo FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).
Este nuevo centro de referencia científica se dedicará al desarrollo de proyectos de I+D en estrecha colaboración con universidades, centros de investigación y empresas que realicen sus actividades en el ámbito de la nanotecnología. En concreto, el INL desarrollará sus actividades en las áreas de nanomedicina, medioambiente y control alimentario, nanoelectrónica y, por último, nanoequipamiento y maquinaria.